VI aniversario luctuoso del brujo de apizaco: entrevista a su hermana Marina

Actualizado: 3 jun



Foto: Gabriela Guevara. Tlaxcala 2012-2013
Rodolfo Rodríguez "El Pana"

Ernesto Pineda: Es un honor que nos regale un momento de su tiempo para esta pequeña entrevista para la revista y para La Peña #PueblaEsTaurina, señora Marina.


Marina: Primero que nada, buenos días. Bienvenidos, es un gusto recibir a la Peña #PueblaEsTaurina, en la casa de la mamá del matador Rodolfo Rodríguez “El Pana”, es un honor recibirlos.


E: Gracias. Cuéntenos, ¿cómo fue Rodolfo Rodríguez “El Pana” como hermano?


M: Como hermano fue muy dadivoso, muy protector, muy benéfico con nosotros, dado que nosotros crecimos sin la presencia de un padre, básicamente tomó el rol de “Jefe de Familia”. Era muy buena gente desde joven, desde niños siempre procuraba darnos un regalo, darnos dinero, lo que él trabajaba desde sus inicios, él lo cambiaba en monedas para darnos montoncitos a cada uno de los hermanos, nos formaba a todos los hermanos y era para él una satisfacción en ese momento, En ese tiempo decíamos “el Domingo”. Entonces nos daba 30, 40 centavos algo así, a cada uno. Nunca hizo distinciones y desde entonces fue un excelente hermano.


E: Cuéntenos, ¿cómo la pasaba Doña Alicia, “Doña Licha Super Star” como el solía llamarla cuando toreaba el maestro?


M: Mal, mi mamá siempre sufría mucho, saber que su hijo toreaba, pero igual sufría cuando su hijo no toreaba. Yo creo que, ella prefería saber que se le daban las corridas, porque a veces decía: "Sí, ya va a torear tu hermano". Luego, nos daba la notica: N"o, se le cayó la corrida." Entonces yo creo que eso también la afectaba mucho a mi mamá, pero como toda madre de torero, la sufre cuando están sus hijos en el ruedo y pues más saber que a mi hermano le dieron tantas cornadas. Ella con que le dijeran que estaba bien no le interesaba si había triunfado o no, ella quería saber que su hijo estaba bien.




E: Cuéntenos, ¿cómo la pasaba Doña Alicia, “Doña Licha Super Star” como el solía llamarla cuando toreaba el maestro?

M: Mal, mi mamá siempre sufría mucho, saber que su hijo toreaba, pero igual sufría cuando su hijo no toreaba. Yo creo que, ella prefería saber que se le daban las corridas, porque a veces decía: "Sí, ya va a torear tu hermano". Luego, nos daba la notica: N"o, se le cayó la corrida." Entonces yo creo que eso también la afectaba mucho a mi mamá, pero como toda madre de torero, la sufre cuando están sus hijos en el ruedo y pues más saber que a mi hermano le dieron tantas cornadas. Ella con que le dijeran que estaba bien no le interesaba si había triunfado o no, ella quería saber que su hijo estaba bien.


E: Que había salido bien librado...

M: Si, pero fue muy difícil para mí mamá, pues las tardes angustiosas que son 3 horas o algo así, para ella se le hacían eternas.


E: ¿Cómo fue recibir la noticia del percance en Ciudad de Lerdo, Durango?

M: Muy difícil. Esa yo la recibí, me habló su mozo de espadas ‘Calafia’ y me dijo: “Tu hermano está mal, lo que dice el parte médico, sufrió una fractura en la médula. Entonces, pues, está muy mal tu hermano, necesitas venirte ya, ahorita no hay avión pero mañana te tienes que venir temprano”. Yo realmente no le quería decir a mi mamá, pues era una noticia terrible, pero le tuve que decir, porque de qué manera le explicaba que tenía que viajar al otro día temprano, entonces le tuve que decir y además las noticias corrieron inmediatamente… en la televisión se percató de que mi hermano había sufrido ese percance.


E: ¿Hay algo que le haya dicho antes el maestro, antes de salir el maestro hacia Durango? ¿Se despidió de usted, alguna llamada?

M: Bueno, esa fecha tuvo que torear otras corridas, creo que en Chihuahua fueron como 3 corridas y la última era en Lerdo, pero como siempre, se despedía de nosotros cada vez que era la corrida y nos hablaba para que le prendiéramos un cirio. Había una señora que acaba de fallecer que también siempre le ponía su cirio para cuando iba a torear y pues, nada en especial pero siempre nos despedíamos y él sabía que podía no regresar cada vez que salía a torear.


E: ¿Cómo fue para ustedes, aquel mes en que estuvo hospitalizado en Guadalajara?

M: Muy duro. De Lerdo lo trasladaron a Torreón y ahí estuvimos, como una semana en el Hospital Español. Yo me hice responsable de hablar con los médicos, a mí me daban la información del parte médico. Después llegaron mis hermanos a apoyar, pero básicamente yo recibía toda la información y toda la carga emocional. Todo fue muy difícil, sobre todo hablarle a mi mamá y mantenerla al tanto, y que mantuviera la esperanza de que mi hermano pudiera recuperarse.

Desde Torreón nos trasladamos en un avión particular a Guadalajara, otra opción era llevarlo a Monterrey. Tlaxcala no lo fue porque no había ventilador mecánico y él ya no respiraba por si solo sino que tenía que estar conectado, entubado. Entonces nos ofrecieron en el Hospital de Monterrey o en Hospital Civil por esa cuestión. De hecho aquí ofrecieron que lo podían traer pero no tenían el equipo, hubiera sido terrible.

En el hospital de Guadalajara, lo vieron 20 especialistas: neurocirujanos, internistas, de todo, y pues, todos coincidieron en que el escenario no era el más favorable, que era muy difícil que se recuperara porque la parte de la médula estaba únicamente conectada como por un milímetro de grosor, lo demás estaba truncado, entonces eso era lo que le daba las funciones a piernas, a la respiración o sea, desde, no sé, la 3ra o 4ta vertebra, aunque no me acuerdo perfectamente pero de ahí hacia abajo se da la movilidad, la respiración, y la voz inclusive también, entonces el perdió parte de la voz y si podía mover los labios, pero no emitía la voz y aparte porque estaba entubado y si, fue muy difícil, muy difícil esa época.

Ahora el primero de Mayo me acordé pues, que hace 6 años empezó, un calvario para nosotros porque fue cuando perdimos la esperanza. Él pensaba que iba a poder regresar a su casa y que podía volver a España, o sea, él nunca dejó de pensar que iba a volver a torear.


E: Aquel 7 de Enero del 2007 con ‘Rey Mago’ y ‘Conquistador’ fue un parteaguas en la carrera y vida del maestro, ¿usted cree que llegó en un buen momento o hubiera sido mejor en sus inicios como matador?

M: Pues mira, él decía que todo era voluntad de dios, eh, no podemos decir que si él hubiera sido “esto” hubiera sido mejor. Claro que las condiciones no fueron tan buenas, como te comentaba hace rato, al inicio de su carrera lo vetaron, y los toros que le echaban eran toros de desecho, los que nadie quería, él los toreaba, entonces no pudo tener un lucimiento que hubiera sido mejor desde el inicio de su carrera pero si consideramos que él era muy religioso y decía que ninguna hoja del árbol se mueve sin la voluntad de Dios, entonces yo creo que él estuvo satisfecho al decirnos: “Me iba a retirar pero Dios es tan grande y me mandó unos toros excelentes”.


E: ¿Cómo era un día normal en la vida de Rodolfo Rodríguez “El Pana”?

M: Pues mira, un día normal era levantarse muy temprano, ir a hacer ejercicio, que lo que muchos no sabían era que él era buen deportista, caminar, correr, jugaba frontón, la bicicleta, yo creo que por eso se mantuvo a pesar de que no llevó una vida muy saludable, pero él hacía mucho ejercicio y de ahí se iba a entrenar todos los días, religiosamente, como si fuera un novillero y más si sabía que iba a tener una....


E: Una fecha próxima…

M: Así es, un compromiso, entonces para él era un compromiso estar bien, entonces todos los días iba a entrenar, ese era su día. Llegaba aquí como a mediodía para almorzar con mi mamá, luego se iba a su casa a Santa Anita, por aquello que tenía que hacer; alg unas tardes se iba a entrevistas o algo que tuviera que hacer y de ahí se iba a su grupo de apoyo de 4to y 5to paso entonces eso es lo que le ayudó, bueno, eso era lo que lo mantenía activo todo el día y en la noche pues venía otra vez con mi mamá a ver las noticias.


E: ¿Qué legado les deja el maestro Rodolfo Rodríguez “El Pana” a ustedes como hermanos?

M: Uno muy grande: el esfuerzo que hizo durante toda su vida, y también el ejemplo de que si él lo pudo soñar, o sea todo lo que uno puede soñar lo puede lograr, y no sé, son muchísimas cosas las que le pudiera uno aprender a mi hermano y saber que eso nos inculcó y que siempre quiso que todos nos superáramos. A mí me pagó una carrera universitaria porque él quería que, como los inicios de nosotros fueron de mucha pobreza y precariedad, lo que él más quería era que nosotros saliéramos de ese círculo y que nos superáramos y gracias a Dios lo pudimos hacer e igual con mis hermanos. Yo creo que ese impulso de motivarnos a todos, claro que él fue un ser excepcional porque a pesar de todas las adversidades que tuvo, él pudo salir adelante.


E: ¿Usted qué consejo les daría a todos los chavales que sueñan en ser toreros, que se inspiran en ser como “El Pana” y que dicen: Yo quiero ser como “El Pana”?

M: Pues mire, sobre todo, que si realmente les apasiona, si se ven y se sueñan toreros, lo pueden lograr, ¿a él cuándo le decían “No, tú no vas a ser torero”?, porque alguien le vio las facultades, porque estaba delgado, porque podía ser un torero, él se lo creyó, pero hay personas, hay jovencitos que dicen: “Sí, yo quiero ser torero”. Pero también él les decía: “No se engañen, si no sienten que tienen el valor o la gracia o las capacidades para ser un torero, no se engañen”. Como le dijo a un reportero que a la mejor tú lo conoces a un Hernández, él quería ser torero y mi hermano le dijo: “No, no, no, no es por ahí, no te engañes”. Entonces eso está bien, que se ubiquen también, que pongan los pies en la Tierra y que sepan que si no pueden ser unos toreros que no desperdicien su vida ahí y si pueden ser unos grandes profesionistas, que también estén rodeados de los Toros, o sea, del ambiente taurino, que no pierdan ese gusto por los Toros.


E: Pues muchas gracias Señora Marina a nombre de La Peña #PueblaEsTaurina y de la revista digital #PueblaEsTaurina, le agradezco bastante estos breves momentos que me regaló para esta entrevista.

M: No, yo les doy las gracias y pues yo sé que es para el aniversario luctuoso de mi hermano y de esta forma recordarlo, nosotros los taurinos. Nunca morirá “El Pana” siempre estará en nuestros corazones, en la mente de los aficionados. Para mí es un orgullo y un honor en todo lo que pueda aportar, no sé mucho de Tauromaquia pero como hermana, como familia, es lo que puedo transmitirles y aprovecho la oportunidad para hacerle la invitación a La Peña, en otra ocasión invitarlos a todos al museo de Rodolfo Rodríguez “El Pana”.


E: ¡Claro que sí, Muchas Gracias!

M: Si, por aquí los esperamos el día que nos indique, con mucho gusto los recibimos, porque ahí está mucho de su historia, muchas de sus cosas personales y que pues a ustedes que son aficionados estaría bonito que lo visitaran.


E: Claro que sí, muy amable, muchas gracias, queda la invitación, muchas gracias. M: Gracias a ustedes, buenas tardes.




El 5 de junio estará disponible la revista completa, ¡espérala!


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